miércoles, 2 de marzo de 2011

Tienes que seguir ...

Es curioso cuánto puedes soportar si te lo propones. Es raro cuando te sientes sola rodeada de gente, cuando el sol ya no te emociona y no te sientes con fuerza para afrontar un nuevo atardecer.
Escuchas cómo si fuera ya una rutina y partes de la ilusión de que puede que una mañana te sorprendas al descubrir que a alguien le importan tus problemas, que alguien depende de ti, de tu risa, de tus ojos y de, posiblemente, tu voz.
En ese momento te darás cuenta de cuánto importas, de todo lo que vales por todo lo aguantado y entonces ya no te sentirás sola nunca más y serás feliz, completa y absolutamente feliz.

1 comentario: