martes, 5 de abril de 2011

Sigues viva.

Deja de preguntarte qué hiciste mal. Lo imposible llegará, todo se solucionará.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Tienes que seguir ...

Es curioso cuánto puedes soportar si te lo propones. Es raro cuando te sientes sola rodeada de gente, cuando el sol ya no te emociona y no te sientes con fuerza para afrontar un nuevo atardecer.
Escuchas cómo si fuera ya una rutina y partes de la ilusión de que puede que una mañana te sorprendas al descubrir que a alguien le importan tus problemas, que alguien depende de ti, de tu risa, de tus ojos y de, posiblemente, tu voz.
En ese momento te darás cuenta de cuánto importas, de todo lo que vales por todo lo aguantado y entonces ya no te sentirás sola nunca más y serás feliz, completa y absolutamente feliz.

lunes, 14 de febrero de 2011

Piedra, papel o tijera.

Las adivinanzas, no son lo mío. El parchís, jamás lo encontré emocionante y en cuanto a los dados ... no tienen sentido. El correquetepillo tiene un pase, el escondite me encantaba y al tulipan nunca perdía. Hay un juego al que no debeís jugar jamás, sí, he dicho JAMÁS. Me refiero a dejarse sepultar en un bloque de hormigón. ¿Un juego de idiotas? Tal vez, pero todos, sin excepción hemos participado.

domingo, 13 de febrero de 2011

Hoy quiero contarte que te debo contar.

No puedo explicarte lo que realmente es, solo te puedo decir cómo se siente. Es como si un cuchillo de acero te amenazara con atravesar tu corazón. No puedes respirar, no respiras. La distancia se acumula, es una droga; cuanto más lejos, más la quieres, cuanto más cerca, más la odias.
Dices cosas, cosas que no quieres decir, maldita sea, sí, las querías decir. Pides perdón y vuelve la rutina, de estar entre la pared y el cuchillo de acero. No hay marcha atrás. Quedan dos opciones o acabar besando al diablo o acabar con ese jodido cuchillo de acero atravesandote.